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Kaiser y Pincho

Los gañanes. Otro caso tratado por Cinópolis

Kaiser y Pincho

“Tenemos el perro ideal para ti pero tiene un problema, tiene muchos miedos”, estas fueron las palabras de la responsable de la protectora con la que me puse en contacto cuando me decidí a adoptar, me daba igual edad, sexo, color… Solo quería darle la oportunidad a uno que de verdad lo necesitara. En ese mismo momento, mire su página web, vi su foto y les conteste: “cuando voy a buscarle?” Y ese mismo fin de semana Kaiser llegó a mi vida, y todo cambio… Para mejor.

El principio fue duro, un perro con miedos es un animal con el que hay que trabajar con unas pautas, darle su espacio, su tiempo, comprenderle… Y a veces los dos patas nos desesperamos. En ese momento sabía que yo sola no podía y recurrí a la ayuda de un adiestrador, y en seguida me di cuenta que más que educar a Kaiser, me tenía que educar a mi, que conforme yo cambiaba mi forma de hablarle, de llevarlo en los paseos, conforme yo más confianza ganaba en mí misma, más confianza le generaba a él.

Kaiser como buen galgo es tímido, asustadizo, pero a la vez le encanta el contacto con las personas, y cuando coge la confianza que necesita es cariñoso y sensible.

Recuerdo nuestros primeros paseos, todo le generaba miedo, el tráfico, la gente, los otros perros… Yo no le obligaba, yo solo le acompañaba, él fue quien eligió su pandilla en el parque después de muchos días mirándolos y sin atreverse a acercarse, nunca le obligue… Le miraba y le decía… “Cuando tú quieras nos acercaremos” y ese día llegó, como llegaron otras situaciones y cómo llegaron los paseos felices.

Y entonces llegó Pincho… Ayyyy! Ese terremoto que venía solo para unos diitas y al que ya no pude dejar marchar. Pincho parecía q no tenía miedos, su estado físico era tan lamentable, que invertía todas sus fuerzas en recuperarse, y cuando se fue recuperando físicamente y se empezó a encontrar fuerte aparecieron los fantasmas… Un miedo a las personas que le hacía reaccionar ladrando y parecer agresivo. Y cada vez iba a más, volviendo esos paseos en los que no disfrutábamos ninguno de los tres. Y volvió a llegar el momento de pedir ayuda, y encontramos a Silvia.

Pincho está también superando sus miedos, es divertido y ladrador y un pequeño sin vergüenza. Kaiser y Pincho van cada fin de semana a los talleres de Cinópolis, donde nos juntamos con otros peludos con historias a sus espaldas que les hacen que no sean los más valientes del mundo… Pero con un afán de superación y de recuperación que nos dan cada día una lección detrás de otra. En estos talleres aprendemos a gestionar situaciones con ellos que hacen que sus vidas sean más fáciles, las nuestras ya mejoraron el día que llegaron a nuestras vidas.

Silvia nos orienta, nos enseña, nos da pautas, y gracias a ella Kaiser y Pincho dan cada día un pasito hacia adelante… Porque como dice el dicho… Hacia atrás ni para coger impulso

Escrito por Los Gañanes